lunes, 21 de mayo de 2018

INTERVENCIÓN DE BABESTU EN COMISIÓN DEL PARLAMENTO VASCO, 21-5-2018

COMPARECENCIA EN EL TURNO POPULAR DE LA COMISIÓN DEL PARLAMENTO VASCO DE EMPLEO, POLÍTICAS SOCIALES Y JUVENTUD, PARA VALORAR SOBRE LA ATENCIÓN QUE ACTUALMENTE SE ESTÁ DANDO EN EL TERRITORIO HISTÓRICO DE BIZKAIA Y EN EL CONTEXTO DEL PRÓXIMO DECRETO DE CENTROS RESIDENCIALES EN LA COMUNIDAD ATÓNOMA VASCA.


EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

Comparecemos en la Comisión del Parlamento Vasco de Políticas Sociales y Juventud, para valorar ante ustedes la preocupante situación actual de las residencias de personas mayores del territorio histórico de Bizkaia y la necesidad urgente de un nuevo decreto que sustituya al actual que rige desde 1998.

Desde entonces, en nuestro país se ha producido un empeoramiento paulatino de la asistencia social de nuestros mayores por distintos motivos: primero, un envejecimiento de nuestra población que ha generado un aumento del número de personas de dependencia severa y gran dependencia, de hecho, las residencias se están convirtiendo en auténticos hospitales geriátricos que requieren una atención cada vez mayor; segundo, una gran crisis económica que ha repercutido con mayor profundidad en las familias con personas mayores dependientes y pensionistas, etc.

Entendemos que las distintas administraciones públicas llegan tarde y no están a la altura de las circunstancias. La cuestión se va agudizar más todavía por el progresivo envejecimiento y ya se están produciendo situaciones de “maltrato institucional”, como expondré más adelante, inaceptables en una sociedad que se rige por la atención social para los más frágiles como un derecho universal y subjetivo, y cuyos gobiernos se vanaglorian de decir que están en la vanguardia europea en cuanto a calidad y servicio. Sirva como paradigma que la actual normativa básica para las centros residenciales se aprobó el siglo pasado, por tanto, está caduca y es muy mejorable. Asimismo, desde entonces, se aprobaron la Ley de Servicios Sociales del 2008 y la Ley de Dependencia del 2006. Por último, queremos remarcar que en el territorio histórico de Bizkaia hemos sufrido en los últimos años hechos que han quebrado la confianza en el actual modelo asistencial, hegemónicamente privado, con las huelgas en los centros residenciales, y últimamente los casos de sarna en una residencia privada en Barakaldo.

Nosotros hemos constituido Babestu como una asociación de varios centenares de familiares de usuarios de las residencias de Bizkaia que surgió para detectar los incumplimientos de la atención de los residentes, promover un modelo que no deje el derecho universal y subjetivo al albur de oligopolios y promover la participación de la ciudadanía ante un desafío de una envergadura que no puede andarse con paños calientes.

Hoy valoramos ante ustedes varias carencias detectadas por la actual normativa y nuestras propuestas para un nuevo decreto regulador que tiene que servir para dar una respuesta eficaz, sostenible y digna para nuestros familiares de los centros residenciales y que paso a exponer a continuación:

En primer lugar, pensamos que las residencias deberían de ser centros de alta intensidad muy distintos a la que se están convirtiendo. Por una parte, las residencias obligatoriamente deberían de garantizar la prestación sanitaria permanente para las personas mayores dependientes. Actualmente, el modelo no garantiza este tipo de cuidado, las 24 horas y 365 días del año, de los residentes, en su mayoría de grados 2 y 3 de dependencia.

Por otra parte, hasta ahora la normativa no exige la obligatoriedad de unidades sociogeriátricas y sociosanitarias en los centros residenciales para personas mayores. Entendemos que ambas son imprescindibles en la actual situación de perfiles de gran dependencia y diversidad que existe en los centros residenciales. Cada vez son más las personas mayores con procesos demenciales o con enfermedad mental o discapacidad intelectual con deterioro cognitivo, etc. No podemos andar con imposturas ni ambigüedades. Las residencias necesitan imperiosamente unidades de este tipo ante la mayoritaria presencia de casos de gran dependencia.

Asimismo, entendemos que en el mismo edificio en que se emplaza el centro puedan ofrecerse otros servicios a otras personas mayores de edad que puedan equipararse al colectivo por circunstancias personales y/o sociales, conforme a la normativa que resulte de aplicación a dichos servicios, pero entendemos que tiene que ser en una estructura física distinta. Ni que decir tiene que la formación de los cuidadores tiene que ser muy específica para los casos que acabo de mencionar y actualmente la administración no está regulando aquello que la situación pudiera exigir.

Les planteo una primera pregunta a los asistentes: ¿creen que su familiar dependiente está realmente bien cuidado en una misma estructura física donde conviven enfermos mentales de mediana edad? Podría haberles realizado la pregunta al revés. Hoy se están produciendo casos de este tipo, donde los cuidadores se ven desbordados y se dan situaciones que ponen en peligro la integridad de nuestros mayores y el personal.

En segundo lugar, hay otra cuestión prioritaria que nos preocupa enormente: los ratios generales de personal / residentes que regulan el cuidado de nuestros mayores. Entendemos que son muy deficientes si queremos una atención digna y de calidad. Aunque se pudiesen definir mejor las ratios y las funciones de atención en la futura normativa, el modelo no resultará válido si no toma en consideración la variable del tiempo, de una atención integral y de calidad permanente –las 24h del día y los siete días de la semana- que merecen nuestras personas mayores, que repito, en su gran mayoría son dependientes de grado 2 y 3 y transforman a nuestras residencias en auténticos hospitales geriátricos. Proponemos tablas según la dependencia que recojan y especifiquen los mínimos de ratios generales de personas / residentes para los siguientes casos: atención diurna, atención nocturna y atención de festivos.
Atendiendo a una atención de calidad y que es propia de los países más avanzados de Europa, proponemos las siguientes ratios mínimas (personal / residente) para la atención diurna de personas de dependencia severa y gran dependencia de lunes a viernes:

0,400 (4 cuidadores por cada 10 personas usuarias) para el apoyo a las actividades de la vida diaria;

0,006 (aproximadamente 1 cuidador para cada 166 personas residentes) para el trabajo social;

0,04 (1 por cada 25) para la atención de enfermería;

0,011 ( aproximadamente 1 por cada 90) para la ocupacional;

0,006 (aproximadamente 1 por cada 166) para la psicológica, pedagógica o psicopedagógica;

0,009 (aproximadamente 1 por cada 111) para la médica 

0,009 (1 por cada 111) para la fisioterapeútica.

Asimismo, exigimos que se mantengan permanentemente, atención nocturna y festivos incluidos,  las ratios mínimas del 0,400 en el apoyo de las actividades de la vida diaria y 0,04 en enfermería. Además de lo anterior, consideramos necesaria la presencia de la gobernanta nocturna también, en grandes y pequeñas residencias, por su capacidad resolutiva ante incidencias y urgencias, tan frecuentes en la atención a los mayores.

En el caso de la atención nocturna y en festivos necesitamos un decreto que regule la actual situación, alarmante y muy deficiente. Antes he hablado de situaciones de “maltrato institucional” y éste es un ejemplo  muy claro. Actualmente en los centros residenciales que hemos estudiado en Bizkaia la baja cobertura nocturna está dando lugar a situaciones de vulnerabilidad y riesgo.

Nuestra asociación Babestu ha realizado un pequeño muestreo en casi una veintena de residencias de Bizkaia de las ratios, en base a las funciones y los turnos (nocturno, diurno y festivos -fin de semana-) y los resultados, especialmente en el turno nocturno, son escandalosos: por la noche en la gran mayoría de la residencias no hay servicio de enfermería y el cuidado se basa exclusivamente en una media de 1 gerocultora por cada 42 residentes , es decir, durante el horario nocturno al menos 10 horas, un 42% de la jornada total, (sin entrar a valorar festivos) con un nivel muy bajo de cobertura. 

Hoy el turno nocturno no está proporcionando una atención digna a personas que, repito una vez más, son de una gran vulnerabilidad. Asimismo, no se puede dejar la responsabilidad de la atención sanitaria de personas de un alto grado de dependencia exclusivamente a gerocultoras o auxiliares de enfermería. Los testimonios de profesionales acreditan hechos que si salen a la luz pública pueden ser sonrojantes para quienes han de velar por los mayores. Recordemos que la atención social es un derecho subjetivo.

Les planteo una segunda pregunta a los asistentes: ¿creen que su familiar dependiente está realmente bien cuidado en turno nocturno donde hay 1 gerocultora por cada 42 residentes? ¿y es éste el futuro que nos aguarda y el de las siguientes generaciones?

En el mismo sentido, creemos que la Diputación Foral de Bizkaia debería de poner inmediatamente condiciones a la concertación, incluyendo unos mínimos en atención nocturna y festivos. Para ello sería conveniente valorar las necesidades expresadas por los profesionales. Queremos manifestar que desde BABESTU lo vamos a hacer. Asimismo, nuestra alternativa de al menos 1 gerocultor/a por cada 25 residentes y 1 enfermera/o por cada 100 va a ser una de nuestras mayores reivindicaciones.

Para acabar con el sistema de ratios que rige el modelo de atención de las personas usuarias, dos valoraciones muy superficiales dado lo ajustado que es nuestro tiempo de intervención. Por un lado, por las informaciones que nos han llegado del borrador del nuevo decreto, nos parece que no se puede equiparar la atención en las residencias de forma que sea el mismo cuidado de una persona con grado 0 (sin dependencia) que la de aquella con grado 1 (dependencia), como tampoco la de grado 2 y 3.  Sería una simplificación que no obedece a condiciones sanitarias ni de asistencia social. Por otro lado, el sistema está tan deshumanizado que las personas residentes tienen en muchas ocasiones unos horarios intempestivos, por ejemplo, levantando y limpiando a nuestros mayores a las 6 de la mañana. No, no es una praxis tan extraña y es habitual en algunas residencias.

En tercer lugar, necesitamos un modelo de calidad muy mejorable. Hasta ahora la calidad exigida es de tipo estructural. Sin embargo, un sistema de calidad y de mejora continua debería de establecer una cartera de criterios no solo de estructura, sino de proceso y resultado, que se puedan medir periódicamente y que sirvan de base para la mejora continua de la calidad. Cuando hablamos de calidad y de un modelo de gestión de la calidad no podemos obviar dos conceptos básicos:

1.     El criterio de calidad, que define aquello que se ha de ofertar al usuario, con las aclaraciones y excepciones que requiera su perfecta definición. El criterio deberá llevar aparejado un estándar, es decir el nivel mínimo aceptable.
2.     Medición periódica y plan de mejora; es decir el modelo de mejora continua de la calidad.
No nos podemos conformar en la futura normativa del sector con criterios de estructura que se dejan en el aire, aunque se mencionen requisitos funcionales.
Recordamos que los criterios de calidad pueden ser de tres tipos:
      De estructura. Ampliamente recogidos a lo largo de la normativa. Pero recordemos que la estructura no garantiza la calidad.
      De proceso; es decir, cómo se han de hacer las cosas.
      De resultado; aquellos que nos indican la consecuencia de lo que hacemos.

Proponemos varios criterios de resultado:

1.     Índice de desnutrición. Aplicando el INDICE CONUT; de fácil obtención con sólo tres parámetros analíticos; albúmina, colesterol y número de linfocitos. Proponemos como estándar no más de un 20% de desnutrición moderada o severa en residentes no terminales (a concretar)
2.     Prevalencia de úlceras de presión en fase activa, decúbito en residentes con dependencia grado 2 y 3. Recordamos que las úlceras de decúbito se pueden prevenir en un 95% de los casos. Puede ser un excelente indicador de calidad de atención. Proponemos un estándar de un 10% (ideal por debajo del 5%)
3.     Porcentaje de residentes que reciben al menos dos duchas semanales. Debe ser mayor del 95%. Actualmente se deja abierta las condiciones de higiene (“en función de sus necesidades”) lo cual es una amenaza. Hay que plantear unos mínimos exigibles. Por ejemplo, un mínimo de 2 duchas por semana.

Asimismo, proponemos a las distintas administraciones para trabajar en la definición de un plan de gestión de calidad y de indicadores de resultados; insistimos, una cartera de criterios de calidad de proceso y resultado que garanticen una atención de calidad para los usuarios de centros residenciales.

En cuatro lugar, El plan de atención individualizada, el P.A.I,  debería ser un requerimiento de obligado cumplimiento, al menos con un mínimo de periodicidad, y entregado a las familias o personas de referencia de los usuarios. Hasta ahora nunca se ha recogido esta opción. Proponemos la entrega de un informe anual con un análisis de indicadores y resultados, así como una especificación de las actividades especiales. Consideramos que el P.A.I. puede ser un elemento regulador de primer orden si se sensibiliza al familiar al respecto. Debe recoger también apartados de higiene como periodicidad mínima de duchas y limpieza de audífonos y dentaduras postizas. Debiera recoger si se precisan cambios de humedad nocturnos y su número. Es esencial desde la Diputación Foral de Bizkaia potenciar ambos aspectos y que muestre una disposición activa para actuar en los incumplimientos del PAI ante infracciones graves. 

En quinto lugar, nos preocupa que  la cualificación del personal exigida sea insuficiente, ya que puede generar discriminación y desatención institucional ante el derecho de nuestros mayores. Entendemos que determinadas certificaciones profesionales del personal pueden resultar insuficientes. Asimismo, si no se exige conocimiento de euskera alguno como cualificación para las personas profesionales que trabajan en contacto directo con los residentes y las familias se puede producir un maltrato institucional a las personas usuarias y familiares vascoparlantes, a su derecho lingüístico y una atención digna y de calidad..

En sexto lugar, nuestra asociación quiere mostrar su máxima preocupación por las obligaciones respecto al personal. Si no exige un empleo estable y de calidad se puede generar una situación de desatención a nuestros mayores que necesitan personas cuidadoras referentes de una forma permanente. En este último término, exigimos que las bajas y permisos de los cuidadores se cubran inmediatamente, desde el primer día.
Asimismo, nos preocupa que las personas trabajadoras tengan que firmar cláusulas de confidencialidad si con ello se trata de encubrir actos de mala praxis y muchos tipos de deficiencias. Debiera ceñirse exclusivamente a lo relacionado con la confidencialidad de los datos de los residentes. En este sentido, pedimos a la Diputación Foral de Bizkaia una valoración de la opinión de las trabajadoras de las residencias concertadas. No olvidemos que la Diputación puede poner condiciones a la concertación.

En séptimo lugar, pensamos que los protocolos de las residencias deberían de ser públicos y mejorables. La administración, en este caso foral, debería regularlos y asegurarse de que estén en disposición de los usuarios.

Por último, necesitamos un decreto que ponga en valor un modelo de atención para personas mayores que tenga a la participación ciudadana como un componente básico, al mismo nivel que la atención integral y centrada en la persona, la garantía de derechos y el modelo de gestión de la calidad. Necesitamos que se haga una referencia mínima a los instrumentos de cooperación, que especifique los distintos foros de participación para la ciudadanía y los distintos agentes que participan en los centros residenciales: familias, trabajadores y/o sindicatos, organizaciones empresariales y privadas sin ánimo de lucro, equipos directivos, administración, etc. Las familias de los usuarios, así como otros agentes que toman parte en la vida de los centros residenciales (trabajadores, dirección, etc.) deberían de tener el derecho a participar en el modelo de atención en los centros residenciales, tanto en la formulación de planes y objetivos generales como el seguimiento y evaluación final de los resultados de ejecución.

Nosotros, Babestu, estamos deseando cooperar y participar en cualquier foro donde los intereses de nuestros mayores estén en juego.

Muchas gracias

BABESTU

miércoles, 7 de febrero de 2018

INTERVENCIÓN DE LA PRESIDENTA DE BABESTU, JUANI CESPEDES, EN LA REUNIÓN DE LA COMISIÓN DE EMPLEO, POLÍTICAS SOCIALES Y JUVENTUD DEL PARLAMENTO VASCO 
(7 de febrero del 2018)


LA ASOCIACIÓN BABESTU DENUNCIA 

LA  SITUACION ACTUAL EN LAS RESIDENCIAS.

                                                    
La asociación BABESTU quiere plantear varios temas sobre las residencias de BIZKAIA.                

SUBIDA DE TARIFAS EN LAS RESIDENCIAS                                                                                                                                              Como consecuencia de la última huelga de trabajadoras de las residencias, la repercusión económica para ellas ha sido de unos 40 €/mes por trabajador acogido al convenio.
Si tenemos en cuenta la ratio de las trabajadoras  en las residencias; el impacto en el coste al residente no debiera ser más de unos 60 €; y ello teniendo en cuenta, la aportación al IRPF, a la Seguridad Social y contando con un apoyo adecuado al bajar su horario a las 35 horas/semanales.
Sin embargo, en las residencias de BIZKAIA  a los usuarios que están pagando por privado se les está  aplicando una  subida de tarifas  en torno a un 5%; es decir, unos 150 €/residente y mes. Diputación ha subido el precio por plaza y residente en 4€ lo que supone un incremento aproximado de 120€/residente y mes, lo que quiere decir que los usuarios son los que están costeando la subida salarial de las trababajadoras y más. Hasta ahora no vemos más gerocultoras, ni las veremos , porque esa ratio ya  esta  en casi todas las residencias ,por no decir en todas con lo cual la ampliación de la ratio ,no nos sirve, sabemos como estaba la atención antes de la huelga y vemos que sigue igual ,los residentes cada vez llegan más deteriorados y los que están ,cada vez, requieren más cuidados ,lo que por coherencia ,nos dice que hace falta más personal, para mejorar la atención. Sabemos  porqué  y a que van, nuestros familiares a las residencias, lo tenemos claro, también la atención y cuidados que necesitan, nos consta que en ciertas franjas horarias las trabajadoras están desbordadas, sobre todo a la mañana al levantar y realizar el aseo personal y a la noche a la hora de acostar, esto repercute en los cuidados a nuestros mayores los que estamos aquí, no podemos, ni debemos consentirlo                                                                                                                                                                       ¿se hubiera tolerado esta subida en una empresa que gestione el transporte público?, ¿pueden las residencias privadas hacer lo que deseen?

LA ATENCIÓN SANITARIA EN LAS RESIDENCIAS

Detectamos deficiencias en la atención sanitaria en las residencias privadas: déficit de horario de atención médica y cobertura insuficiente de enfermería. Sospechamos que la atención a los grandes síndromes geriátricos es muy mejorable. Creemos que se debiera evaluar la atención sanitaria en las residencias en base a criterios que vayan más allá del “…acceso a atención sanitaria…” que recoge el obsoleto decreto de 1998.

Surge la pregunta: ¿porqué el sistema sanitario público no cubre la atención integral de los ciudadanos residencializados? el usuario esta cubierto por osakidetza y a la vez esta pagando en las residencias por un servicio que ya le corresponde. Un apartado tan importante del bienestar de los mayores no puede quedar en manos de un gerente cuyos objetivos pudieran ser prioritariamente económicos.
El coste económico de una atención debe contemplar un médico por cada 125 residentes y una enfermera por cada 25 estaría en torno a los 6€/día por residente y sería perfectamente asumido por el sistema. lo podemos Ver: Modelo de Atención Sanitaria y su financiación en centros residenciales de personas mayores dependientes de la CAPV (Zertitzuan nº53)

LA ATENCIÓN SANITARIA AL MAYOR FUERA DE LAS RESIDENCIAS

El Departamento de Salud del GV contempla en su informe anual del Plan de Salud de 2016  un plan para la Atención al Paciente Mayor, con detección de mayores frágiles y para prevenir o revertir la dependencia.
¿Consideran ustedes que ante la actual saturación de los médicos de Atención Primaria, los centros de salud llevarán de forma sistemática y satisfactoria ese proyecto? Creemos sinceramente que el proceso quedará en nada si no lleva aparejada la inversión y formación necesaria para llevar a cabo un cambio “revolucionario” en la atención sanitaria. Pero no tenemos mucho más tiempo; contamos ya con una población de mayores de 65 años del 22,4% y será de 35,1 para 2050; y los “mayores de los mayores” los de más de 85 años requerirán una atención exhaustiva si queremos tratar adecuadamente a esa capa social-
Precisamos o bien geriatras, o bien médicos de familia con recursos para atender a este tipo de pacientes.

LA CLÁUSULA DE CONFIDENCIALIDAD EN LAS RESIDENCIAS

Actualmente en muchas residencias se obliga a los trabajadores a firmar una “cláusula de confidencialidad”.
Creemos que esta práctica es rechazable, porque: ¿Qué encubre realmente?, ¿propiedad intelectual?, ¿innovación?, ¿o más bien malas prácticas? Malas prácticas que si no salen a la luz no podrán ser revertidas; ¿a qué tienen miedo los gestores de las residencias?, ¿qué temen que se descubra?
Creemos, no solo que se debiera anular tal práctica, sino que se debiera establecer un canal a través del cual los trabajadores de las residencias pudieran transmitir aquello que ven como una mala práctica; porque al fin y al cabo es algo que daña a los más vulnerables de nuestra sociedad.
                   
DEVOLUCION DE CANTIDADES POR LOS SERVICIOS NO PRESTADOS

Diputación ,nos a devuelto el dinero de la huelga del año 2016,dijeron que por los servicios no prestados, para nosotros el dinero no era lo importante ,era que las empresas no  ganaran dinero con la huelga  ¿ como es posible que a los que estaban por privado, no se les haya devuelto? a ellos no se les presto el servicio, igual que a los demás, es indignante que alguna empresa  ni ha contestado, pero más indignante es que se agarren a los ratios y nos contesten que a pesar de la huelga ,se a cumplido con el ratio exigido por diputación y se quedan tan anchos ,como si el tener más ratio ,fuera un regalo, lo tienen porque no les llega lo cual ya nos dice que la ratio no vale ,pero encima se escudan en ella y  se les permite. Sabemos todos que tenían que haber devuelto  el dinero a esos usuarios y las residencias también , hay se ve a quien tenemos gestionando  las residencias, no querían firmar convenio, lo firman y se lo hacen pagar a los usuarios, con aumentos de tarifas excesivos y no devolviendo lo que moralmente les pertenece. Y que Diputación y el Gobierno Vasco,  no hayan intervenido, nos parece, que es para llevarlo a reflexión, acabo diciendo ,que el día que se decidió hacer la concertación con las residencias privadas, fue un mal día ,porque había que haber atado muchos cabos ,había que haber exigido más y si no pues no se daban ,esta claro que si algo es público, al final no se mira la ganancia ,se mira o se debería mirar por el servicio, si a una privada que  concierta ,no se le ponen limites a la ganancia ,pues este es el resultado, hay que ganar,sí, pero con control y de lo ganado invertir en la calidad asistencial.


Eskerrik asko,

Juani Cespedes
Presidenta de Babestu Bizkaia
Vitoria-Gasteiz, 7 de febrero del 2018

martes, 6 de febrero de 2018

Iraide Urriz, Babestu elkartea: “Zaintza eredu berriak behar ditugu, ez zaharren aparkalekuak”

Erabiltzailearen aurpegia   JENDARTEA
Bere ama zahar-etxe batera eramatea erabaki zuenetik, nagusien zaintza duin baten alde lanean ari da Iraide. Babestu elkarteko zuzendaritzako kidea da eta, senide askorekin batera, pertsona nagusientzat arreta zuzena handitzeko eta asistentziaren zerbitzua hobetzeko borrokan ari da.
Iraide Urriz, Babestu elkartea: “Zaintza eredu berriak behar ditugu, ez zaharren aparkalekuak”
Iraide Urriz (Argazkiak: Iñigo Azkona)|  Ikusi handiago |  Argazki originala
Bizkaiko zahar-etxeetako langileak greban zeudela sortu zen Babestu elkartea. Zertarako?
2016an sortu ginen testuinguru horretan, bai. Langileak kalitatezko zerbitzu bat eskaini ahal izateko lan baldintzak eskatzen ari ziren, familiok ere gabezia handiak ikusten genituen gure nagusien zaintzan, baina bakarrik ari ginen, ez zegoen gure artean inolako loturarik. Harremanetan hasi eta elkartea sortzea erabaki genuen gure nagusien zaintza duina lortzeko asmoz. 
Langileek patronalarekin lortutako akordioa eta gero, hobekuntzak igarri dituzue?
Ez, gure senideek egoera berean jarraitzen dute. Lan hitzarmenarekin lotutako akordio txiki batera heldu dira, baina guretzat garrantzitsuena zuzeneko arretan langileen ratioak igotzea da, eta momentuz ez da aldaketarik egon. Batez beste, egunez hamaika edo hamabi langile daude 120 erabiltzailerentzat, eta gauez bi. Zazpi minutu dituzte pertsona bat altxatu, garbitu, jantzi, ohea egin eta logela batzeko. Baldintza horietan ezinezkoa da harrera egokia ematea. 
Zer suposatzen du horrek pertsona nagusien egunerokotasunean?
Nire amaren kasuan adibidez, bizi den solairuan beste 24 pertsona daude, hiru izan ezik besteek menpekotasun osoa dute, eta guztientzat hiru auxiliar ari dira lanean. Aurreko egunean, bi langile baino ez zeudela ikusi nuen. Salaketa jarri eta Eusko Jaurlaritzaren ratioen barnean zeudela erantzun zidan enpresak. Baldintza horiekin, goizeko 6:30ean hasi behar dira lehenengoak ohetik altxatzen, gero egun osoan sofa batean erdi lo emateko. Afaria 18:45ean izaten da udan zein neguan. Pixoihal aldaketarako ere ordutegi zehatza dute, birritan topatu dut ama kaka eginda zegoela afaltzera eramaten. 
Zenbat ordaintzen dute egoitza batean egoteagatik?
Daukaten guztia. Dirua aurreztuta izanez gero, hilero 3.000 euro kobratzen diete. Behin agortuta, bakoitzak duen pentsioarekin geratzen dira, eta 1.200 euro uzten diete urtean beraien gastuetarako. 
Zer eskatzen diezue instituzio publikoei?
Zuzeneko arretan dauden langileen ratio handitzea behar dugu, besteak beste. Zahar-etxeen eredua publikoa, unibertsala eta kalitatezkoa izateko urratsak eman behar dituzte. Une honetan, Bizkaian 9.000 pertsona nagusi inguru bizi dira 147 egoitzatan, horietatik lau publiko, 28 pribatu eta 115 kontzertatuak dira. Gaur egun, erresidentzien %70 enpresa pribatuen esku daude eta, negozioa dira, eta instituzioei ez zaie interesatzen egoera hori aldatzea. Gizarte zerbitzuak eztabaidatzen eta erabakitzen diren foroetan parte hartzeko aukera aldarrikatzen dugu.  
Eta alderdi politikoek zer diote?
Uztailean Bizkaiko Batzar Nagusiko alderdiekin hainbat bilera egin genituen adierazpen instituzionala lortze aldera. Ez genuen ezer lortu. Podemos eta EH Bildurekin bat egin genuen, baina EAJ, PSE eta PPrentzat sistemak ondo funtzionatzen du, kexa gutxi dagoelako. Ez gaituzte gu elkartuta ikusi nahi, arerioak gara beraientzat. 
Ez da salaketa nahikorik egiten?
Ez, jendea beldur da. Guk beraien eskubideen alde zarata egin behar dugula uste dugu. Bakoitzari gertatzen zaiona guztiei gertatzen zaie. Gure senideentzat zainketa duina izatea nahi dugu eta ez aparkaleku bat. 
Sentsibilizatzeko jardunaldi batzuk antolatu berri dituzue. Jendartea gaiarekin kezkatuta dagoela uste duzue?
Denetarik dago, errealitatea gertutik ezagutzen dugunontzat egoera oso kezkagarria da baina, orokorrean, gizarteak ez ditu pertsona nagusiak aintzat hartzen, zahartzaroa tabu bat da, heriotza bezala. Umeak izango balira, arazoa aspaldi egongo zen konponduta. 
Zaintzan aritzen diren %90 emakumeak dira. Beraien lanak behar duen aitormena duela uste duzu?
Ez, inondik inora. Are gehiago, enpresariak beraien egoeraz eta lana aurrera ateratzeko ahalmenaz baliatzen dira. Gehienek prekarietate baldintzetan eta presio fisiko eta psikologiko handiarekin jarduten dute. 
Gaur egungo ereduaren aurrean, badago alternatibarik?
Badago, bai. Eta jardunaldietan hainbat esperientzia ezagutzeko aukera izan dugu. Guk kooperazioa eta pertsona nagusien beharretan oinarritutako eredu integrala, hurbila eta parte-hartzailea aldarrikatzen dugu. Eta horretarako,diru-inbertsio gehiago behar da, bai zaintzarako baliabide gehiago izateko, bai familia askoren gastuak txikitzeko. 
Zer sentitzen duzu zure amak behar duen zaintzarik ez duela ikustean?
Oso gogorra da, kexak jartzen ditut, baina inpotentzia handia sentitzen dut. Egoitzak kudeatzen dituzten enpresek ez digute kasurik egiten, instituzioentzat dena dago ondo, eta elkarri pilota pasatzen diote. Arartekoarekin berdin. Arazoa oso larria da, baina ez du inork bere gain hartu nahi. 
Izandako elkarrizketen artean bateren bat gogoratzen duzu bereziki? 
Hainbat bilera egin eta gero, EAJko ordezkari bati bihotza apurtuta nuela esan nion bere jarrera itxia ikusita. Enpresariekin bildu garenean beraien harrokeria eta larderia ere oso gogorra izan da. Zahar-etxe gehienetan kartelak jartzea debekatu digute. 
Momentu on eta goxoak ere izango ziren.
Bai, asko. Indarra eman dit Babestun egoteak eta Estatu mailan ere erreferentzia garela ikusteak. Ez ginen jaio langileen greba garaian egoteko soilik, gure borroka egoitza guztietara zabaltzeaz gain, etxeetan ere egiten diren zaintzetara zabaldu nahi dugu.  

"PERTSONA NAGUSIEN MENDEKOTASUNA ETA ZAINTZA, ETORKIZUNARI BEGIRA"

"DEPENDENCIA Y CUIDADO DE PERSONAS MAYORES, MIRANDO AL FUTURO"

Para aquellas personas que no pudieron ver las jornadas que Babestu, junto con Pentsionistak Martxan, organizamos durante el mesde enero, os mostramos los videos de los  distintos ponentes. Realmente fueron sesiones de gran interés. Este es el listado de las distintas intervenciones y al hacer clic sobre el título de cada una de ellas podréis escucharlas de nuevo.





lunes, 29 de enero de 2018

"PERTSONA NAGUSIEN MENDEKOTASUNA ETA ZAINTZA, ETORKIZUNARI BEGIRA"
"DEPENDENCIA Y CUIDADO DE PERSONAS MAYORES, MIRANDO AL FUTURO"

Después de las jornadas que Babestu junto con Pertsonistak Martxan ha realizado durante del 17 al 25 de enero, la valoración no puede ser más positiva. Quisiéramos agradecer a los ponentes por habernos aportado una visión alternativa al actual modelo asistencial de nuestros mayores. Asimismo, la satisfacción de haber comprobado cómo cientos de personas se han acercado a las distintas charlas y de los debates enriquecedores que han surgido de las mismas. De todas las charlas Babestu publicará una memoria para todas aquellas personas que no se han podido acercar a las distintas ponencias.


Babestu Pentsionistak Martxan-ekin batera egindako jardunaldiak pasatuz gero balorazioa izan da hobeagoa izan. Hizlarieri eskertuko nahi genieke gaur egun gure nagusien ereduari ekarritako ikuspegi alternatiboa. Horrez gain, bete gaitu ikusteak nola hainbat lagun izan diren hitzaldi desberdinetara hurbildu direnak, eta aberasgarriak izan ziren gero sortu ziren eztabaidak. Hitzaldi guztietatik Babestuk memoria bat argitaratuko du, norbaitek ezin izan badu txosten desberdinetara gerturatu. 

 Pertsona Nagusien arreta eskubidea. Hikateneo, Bilbo (2018-01-17). 
Kamele Guinea, Arantza Urkaregi eta Maria del Rio. 
Salud, sanidad y final de vida. Hikateneo, Bilbao (18-1-2018). 
Dr. Enrique de la Peña y Dr. Luis Montes.

Experiencias y modelos alternativos en los Servicios Sociales. 
Enrique de la Peña e Iñaki Gallo. La Bolsa (25-1-2018)

DISCURSO DE JUANI CESPEDES (BABESTU) 
EN EL CIERRE DE LAS JORNADAS 

Hoy, aquí,  cerramos el ciclo de Jornadas, que durante estas cuatro sesiones hemos desarrollado conjuntamente Babestu y  Pentsionistak Martxan. Unas jornadas que hemos denominado “Dependencia y cuidado de personas mayores. Mirando al futuro”. En ellas  hemos ido analizando nuestras preocupaciones por un modelo asistencial plagado de deficiencias, caduco, que parte de un decreto del siglo pasado  41/1998, de 10 de marzo. Un modelo que regula los servicios sociales residenciales para la tercera edad que las instituciones han ido progresivamente dejando en manos privadas, desentendiéndose de su responsabilidad última de salvaguardar el bienestar de los mayores.
Hoy, el sector de las residencias de la tercera edad se ha convertido en un gran nicho de negocio donde fondos de inversión y grandes compañías han irrumpido con fuerza para hacerse con importantes cuotas de mercado, realizando inversiones que consideran un valor seguro y al alza. Los inversores ven en los centros para la tercera edad una oportunidad de oro porque se trata de «negocios recurrentes» por la existencia de una demanda que crece teniendo en cuenta la estimación de la curva vegetativa negativa que indica el crecimiento y la mayor proporción de ancianos entre la población.
Esta situación nos preocupa enormemente. En la movilización del pasado febrero que organizamos conjuntamente Babestu y Pentsionistak Martxan, llamábamos la atención sobre el riesgo que suponía dejar en manos de la iniciativa privada si no se establece un control sobre su funcionamiento. Es por ello que advertíamos a nuestras instituciones públicas que la responsabilidad última es suya, que es intransferible, que no se puede delegar en nadie. Si en cualquier cesión de servicio público a  la iniciativa privada hay que  ser muy cautos, ¿qué podemos decir cuando por medio están  personas mayores

La ley de Servicios Sociales 12/2008, de 5 de diciembre, y su posterior desarrollo  supuso un nuevo impulso legal en la construcción del sistema, que vuelve a exigir la articulación de consensos institucionales, políticos y sociales amplios y duraderos que permitan consolidar cada avance en el desarrollo de la ley. Esta ley, en su desarrollo, determina que el acceso a las prestaciones y servicios que en ella se definen es “universal y subjetiva” desde el 25 de diciembre de 2016.

En los artículos 6,7 y 9 de dicha ley, entre otras consideraciones, se insta a promover la participación de la comunidad en la resolución de las necesidades sociales, a promover la colaboración solidaria de las personas y de los grupos y resalta el derecho a participar individual y colectivamente en las decisiones que les afecta y en el funcionamiento de los servicios. Es por ello que tanto desde la Asociación de familiares Babestu, como desde Pensionistak Martxan, exigimos el cumplimiento de las obligaciones que se derivan de la Ley de Servicios Sociales y del Decreto de Cartera.

Para nosotras y nosotros es importante llamar la atención y destacar cómo la declaración universal para los derechos de los mayores habla del derecho a una vejez digna y tranquila, pero también habla del derecho a la participación y al reconocimiento social al que tenemos derecho y al que tienen derecho nuestros mayores, por ello  incidimos en la importancia de señalar el enfoque de “derecho” que lleva a considerar  las medidas en pro del bienestar, del respeto, del goce de la salud, de la seguridad, de la libertad.
A lo largo de estas jornadas hemos ido viendo, claramente, cómo las políticas sociales están condicionadas por los posicionamientos políticos e ideológicos,  que se expresan  a través de los marcos normativos, que en demasiadas ocasiones dejan en la marginalidad los objetivos sociales. Así lo hemos ido viendo durante este largo periodo de huelga que han llevado a cabo las trabajadoras de las residencias, donde ha quedado al descubierto, como factor clave,  la infradotación de las plantillas en las residencias, en los centros de día y centros de noche, en la ayuda a domicilio, y en atención a la dependencia en general, y en las que las trabajadoras tienen una presión asistencial muy alta debido a las ratios de personal, del todo insuficientes para una atención mínima de calidad.
Hoy vivimos un proceso progresivo de desintegración social. Jamás ha existido una sociedad humana en la que haya tantas personas solas y sufriendo soledad como está ocurriendo en la sociedad  actual. El capitalismo quiere individuos compitiendo salvajemente entre sí y con vínculos sociales débiles o incluso inexistentes.
Para el sistema, ser viejo es una carga. Una vez que ya no eres productivo, te conviertes en un estorbo, en un problema para el sistema porque cuestas dinero. Para el sistema, las ancianas y los ancianos apenas son números y una mercancía, son «cosas». 
Estas jornadas, además  de ayudarnos a reflexionar, nos tienen que proyectar al futuro. Un futuro incierto si no somos capaces de revertir una tendencia que nos muestra las graves consecuencias de una sociedad totalmente mercantilizada, con unas instituciones que en algunas ocasiones actúan como mamporreras de la sinrazón mercantil, atrapadas en una lógica, que está condicionada por la economía de mercado que arrastra consigo demasiadas servidumbres. Así, privatizaciones y recortes son el pretexto perfecto para implementar esa tiranía económica y social que viene de la mano de eso que eufemísticamente se denomina «libre mercado».

El trabajo conjunto que hemos desarrollado ambas organizaciones (Pentsionistak Martxan y Babestu) también mira al futuro. A partir de ahora, nuestra relación será más estrecha y fluida y juntos nos iremos enriqueciendo del entusiasmo y la experiencia de unos y el compromiso de ambos, colaborando en lo posible de cuantas iniciativas vayan surgiendo, orientando nuestro trabajo a frenar en el posible el  proceso progresivo de desintegración social, aportando iniciativas desde la sociedad civil, para que desde la calle y desde las instituciones podamos, con otros agentes sociales y políticos, impulsar políticas sociales en la defensa de una causa tan noble, como es la lucha por los derechos de los mayores, causa con la que estamos profundamente comprometidas y comprometidos.
Decía Michael J. Sandel en La justicia y la vida buena  que «una política basada en el compromiso moral no solo es un ideal que entusiasma más que una política de la elusión. Es también un fundamento más prometedor de una sociedad justa.»

Eskerrik asko